3.2.07

Se cumplen 170 años de la muerte del escritor

Larra, el precursor del periodismo moderno


Carlos Arévalo Ferro
La figura del escritor y periodista madrileño Mariano José de Larra es sin lugar a dudas una de las principales referencias de la literatura española. El 24 de marzo del año 1809 nació este ilustre personaje en la madrileña calle de Segovia, junto a las antiguas Casas de la Moneda, a sólo unos metros de donde hoy se sitúa el viaducto de Bailén. Larra dio a conocerse con el nombre de “Fígaro”, su pseudónimo más utilizado. Muy pronto se trasladó junto a su familia a Francia, concretamente a Burdeos, porque su padre cirujano militar de profesión, tuvo que refugiarse allí cuando los franceses fueron derrotados en 1812. Pocos años más tarde, en 1818, volvieron a España y Larra continuó sus estudios en un colegio de Jesuitas situado en Madrid. Posteriormente acudió a las universidades de Valencia y Valladolid.
Sus primeros “pinitos”
Comenzó a escribir en los periódicos “El duende satírico del día” y “El pobrecito hablador”, que eran suyos. Después ejerció como articulista político y crítico literario en “La revista española” además de continuar sus colaboraciones en otras publicaciones como “El español”, “El mundo”, “La ilustración de Madrid”… Considerado el costumbrista español por antonomasia, sus escenas de la vida española representan con detalle las tradiciones y la sociedad de la época con un acentuado matiz satírico. Trató de denunciar a través de sus textos la hipocresía y la corrupción reinante porque fue un escritor comprometido con su país y para ello supo aprovechar su talento periodístico. Larra nos enseña un lenguaje actual a través de su obra y nos muestra unas ideas que se adelantan a su tiempo. Escribió la novela “El doncel de Don Enrique el Doliente” y la obra de teatro “Macías”, ambas en 1834.
Éxito y fracaso
Cuando se emancipó, se trasladó a vivir a la calle de Santa Clara número 3, en el centro de Madrid. Precisamente en este lugar se desarrolló el trágico acontecimiento que puso fin a su corta vida. El 13 de febrero de 1837, cuando el escritor contaba con apenas 27 años de edad, la combinación de un fracaso amoroso y una pistola cargada puso fin a la existencia de este personaje histórico, clave para entender la realidad del siglo XIX en España. Los integrantes de la “Generación del 98” consideraron a Larra como el precursor de este movimiento literario. Este mes de febrero se cumplen 170 años de su desaparición.

18.1.07

Visita a Transilvania, donde el miedo se convierte en literatura

El tenebroso castillo de Drácula está en venta


Carlos Arévalo Ferro

El castillo de Bran, próximo a la localidad rumana de Brasov, (Transilvania) es un monumento de obligada visita turística. Su mayor atractivo reside en la leyenda que cuenta que en esta fortaleza vivió en el siglo XV el sanguinario príncipe Vlad Draculea, más conocido como "el empalador". Su figura inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para crear el personaje del Conde Drácula en 1897. Desde entonces este edificio tétrico se conoce vulgarmente como el "castillo de Drácula", el vampiro más famoso de todos los tiempos. Dicen que el temido príncipe Vlad solía beber la sangre de sus víctimas en copas delante de los empalados y por ello Stoker adoptó esta oscura costumbre para crear su personaje y se basó también en el castillo como escenario para desarrollar su historia.
Ahora su dueño, Dominic de Hasburgo, un ingeniero que vive en Nueva York, nieto de la reina María de Sajonia, lo vende por 60 millones de euros y ya se habla de un posible comprador, el Consejo departamental de Brasov, que estudia la oferta.
Una fuente de dinero
Desde el 2006, este castillo fue restituido por el gobierno rumano a Dominic de Hasburgo, heredero legal del mismo, 58 años después de que fuera confiscado por el régimen comunista. Hasburgo convino con el ministerio de cultura de Rumanía que el castillo se quedaría como museo durante al menos tres años y que sólo podría ser vendido al Estado rumano. El ministerio de cultura por su parte, considera que el precio exigido es exagerado según su valor real, que estima en 25 millones de euros. Se trata de un edificio crucial para el turismo en Rumanía porque cuenta con casi 500.000 visitantes por año, es decir, más de un millón de euros de ingresos.
Ocho siglos lo contemplan
El castillo fue construido por los caballeros teutónicos allá por 1212, después de que fueran trasladados desde Palestina al Reino de Hungría y destaca por su arquitectura única. Aunque no hay evidencias físicas de que Vlad vivera allí, la mayoría de las versiones, cuentan que el Empalador pasó dos días en la mazmorra del castillo, durante la ocupación del Imperio otomano.

En 1920, los habitantes de Brasov, decidieron regalar esta fortaleza a la reina rumana María de Sajonia, que estableció en ella, su residencia de verano. Además del edificio principal, la finca también alberga otros tres pequeños pabellones, un terreno de más de 7.000 metros cuadrados y una colección de objetos de arte y cuadros que datan del siglo XIV. Después, el castillo fue posesión de la Princesa Ileana, que heredó de su madre, la reina María. En 1948 fue incautado por el gobierno comunista y durante más de treinta años de abandono fue restaurado en los años 80 y pasó a ser hasta hoy, un destino turístico de primera línea.

19.11.06

Un recorrido por Alcatraz, la prisión más famosa del mundo

La estremecedora historia de vivir entre rejas


Carlos Arévalo Ferro
La isla de Alcatraz está situada en la bahía de San Francisco (California). En ella fue construida en el año 1933, la prisión más famosa del siglo XX. Hasta esa fecha, la isla de Alcatraz había sido la primera base militar de la costa americana del Pacífico. La construcción de la prisión se llevó a cabo con el objetivo de convertirla en un centro penitenciario de máxima seguridad tanto por su ubicación como por su organización interna. La posibilidad de fuga era prácticamente inexistente. Además las fuertes corrientes marinas y las aguas heladas que la rodeaban constituían toda una garantía de permanencia en la isla. Ésta tomó el nombre de Alcatraz cuando al ser cartografiada, se descubrió que en ella anidaba esa especie de pelícano llamada así.
Rozando la libertad
La penitenciaría federal de Alcatraz, popularmente conocida como “La roca”, funcionó durante 29 años, desde 1934 hasta 1963. Su cercanía a San Francisco permite que desde esta isla se contemplen unas vistas espectaculares del puente Golden Gate y de todo el fantástico paisaje que baña la costa de la ciudad estadounidense. Esta panorámica, vista por los presos era todo un horror ya que simbolizaba la libertad desde el interior de la cárcel.
Férrea disciplina
La prisión contaba con celdas de máxima seguridad dotadas de puertas eléctricas. Eran individuales y los comedores tenían una capacidad para cuatro personas, con el fin de impedir cualquier reunión numerosa de presos que pudiera derivar en un motín. El riguroso régimen interno se mantenía gracias a la seguridad reinante. Para ello contaban con un sistema difusor de gases lacrimógenos, detectores de metales, torres de vigilancia o barreras de alambrada espinosa en el exterior. A pesar de todas las medidas de seguridad, no faltaron los intentos de fuga en los que los reclusos terminaron de regreso en sus celdas, muertos por los disparos o ahogados.


El recuento de los presos se hacía doce veces al día. Cualquier infracción al reglamento podía ser castigada con ir al “agujero”, nombre que se le daba a una pequeña celda de paredes de acero, en la que el preso era encerrado desnudo, en la más completa oscuridad. Muchos no soportaron ni siquiera una semana en ese sitio y enloquecieron antes de volver a ver la luz.
A los internos les obligaban a ducharse con agua muy caliente. La razón de esta extraña medida era que no pudieran acostumbrar sus cuerpos al frío e intentar huir nadando, ya que la temperatura de las aguas de la bahía no pasaba de diez grados. Además, los guardas habían hecho correr el rumor de que las aguas estaban infestadas de tiburones, dato que más tarde se comprobó que era falso.
Presos famosos
Entre los 1500 prisioneros que pasaron por Alcatraz destacaron el célebre mafioso Al Capone, arrestado por evasión fiscal aunque cometió numerosos crímenes. También Robert Stroud, el “Hombre pájaro”, un asesino en serie que pasó en las cárceles más de 50 años. Durante su condena se dedicó a criar cientos de pájaros que luego vendía.
Los otros personajes relevantes lo son por protagonizar la única fuga que hubo en Alcatraz. Se dieron 14 intentos, 13 de los cuales fallaron, excepto la misteriosa huida de Frank Morris y los dos hermanos Anglin. Ocurrió el 11 de junio de 1962, cuando huyeron a través de un conducto de aire. Jamás fueron hallados y según los historiadores de la prisión, uno de ellos se ahogó y los otros dos pudieron haber tenido éxito, ya que se daban condiciones muy favorables: el agua estaba a más de doce grados y la corriente era moderada.
El último preso fue Frank Watherman y al salir el 21 de marzo de 1963, dijo: “Alcatraz nunca hizo ningún bien a nadie”. La cárcel se cerró por varios motivos: Los presos demostraron que la máxima seguridad era vulnerable, la sal del mar corroía sus estructuras y las protestas por los vertidos de residuos al mar eran crecientes.

27.4.06

Reportaje: Tras los pasos de Ernest Hemingway

Dónde tomar un cocktail con Hemingway

Carlos Arévalo Ferro

De todos es conocida la afición que tenía por viajar, el Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway (1899-1961). Para acercarnos un poco más al célebre escritor norteamericano vamos a desplazarnos a tres lugares que frecuentó el autor de "El viejo y el mar", La Habana, Venecia y Bahamas. La forma de vida de Hemingway es un referente para los amantes de lo exótico, de lo original, ya estén interesados en su literatura o no. El genial escritor fue cliente de numerosos cafés y bares de todo el mundo pero para empezar sólo entraremos en tres, "La Floridita", el café "Florian" y el "The Compleat Angler".

Hemingway tomando un daiquiri, una de sus bebidas favoritas

Sabor tropical
La primera parada la haremos en Cuba, concretamente en la ciudad de La Habana. Hemingway pasó horas sentado en la barra del bar "Floridita". Allí, dicen que escribía y escuchaba a los asiduos a este curioso lugar. Solía tomar Daiquiri o el Papa's trago, bebida que transformó a su gusto y que, desde entonces, aquí la preparan tal y como lo pedía el escritor. Lo cierto es que el "Floridita" siempre ha tenido su encanto pero fue a raíz de las frecuentes visitas de este viajero cuando se convirtió en uno de los rincones más emblemáticos de La Habana. Hemingway escribió en este lugar el borrador de lo que luego sería su obra "Por quién doblan las campanas", en los años 30. Hace muy poco tiempo, colocaron una estatua a tamaño real de Ernest Hemingway en la barra, en el mismo sitio donde se ponía él, en memoria de este cliente tan especial que tanta fama le ha dado al "Floridita", la cuna del Daiquiri.
Hemingway en su rincón del "Floridita" donde pasaba horas

La estatua de Hemingway, apoyado en la barra igual que él

Lujo y refinamiento
El café "Florian" de Venecia, ubicado en la romántica plaza de San Marco, es uno de los más elegantes y finos de la ciudad italiana. Abrió sus puertas en el año 1720, hay que recordar que Venecia fue la primera ciudad europea que probó el café, en el siglo XVI. Por él han pasado grandes personalidades del mundo de la literatura, el arte, la política, etc. como Marcel Proust, Rousseau, Stravinsky o nuestro querido Hemingway entre otros muchos. El precio de un café en este establecimiento de lujo es caro por naturaleza. La vista de la majestuosa plaza y la basílica de San Marco desde este rincón, ya invita a la inspiración y a la creación artística. Ya sea por la presencia de Hemingway en el ambiente o por la tradición de este café, el "Florian" es visita obligada.

El precioso café Florian, desde donde Hemingway contemplaba la plaza de San Marco

Refugio de pesca

Hemingway estuvo también enamorado de las islas Bahamas. Por ello, fijó en la paradisíaca isla de Bimini su residencia cuando iba a pescar a bordo de su embarcación "Pilar". Su refugio, convertido posteriormente en museo, fue "The Compleat Angler", que tristemente ardió en enero de 2006 y con él, todas las fotografías, recuerdos, y demás objetos del escritor nortemericano. En este lugar bebía Hemingway sus cocktails favoritos entre jornada y jornada de pesca y fue aquí donde escribió su libro "Tener y no tener".

Imagen del "The Compleat Angler", antes de ser destruido por las llamas


26.4.06

Artículo de viaje: Lugares de ensueño, Tánger

Café Hafa: El paraíso de la inspiración

Carlos Arévalo Ferro -Madrid

Hay un lugar en Tánger que no debe pasar por alto nadie que presuma de ser un buen viajero. El Café Hafa, construido en el año 1921, se encuentra en un precioso enclave natural cercano al barrio Marshan. Desde sus terrazas escalonadas y floridas se divisa una impresionante panorámica del Estrecho de Gibraltar y la costa española. En los alrededores se encuentran los cabos Espartel y Malabata y las grutas de Hércules. Mientras tomas un té a la menta incluso puedes llegar a oír la llamada a la oración. Ensueño y leyenda, eso es el Café Hafa.
Vistas desde las famosas terrazas del Café Hafa
Vistas desde la colina donde se encuentra el Hafa
Inmortalizado en la música
El Café Hafa es un sitio mágico, romántico y bohemio por excelencia, todo el que ha pasado por allí se ha enamorado del lugar. A más de un visitante le ha llegado la inspiración aquí, y es que ha sido desde siempre una parada obligatoria para todo artista que se precie. Sus mesas las han ocupado desde los más internacionales como los escritores Tennessee Williams o Paul Bowles hasta los más cercanos como el cantautor español Luis Eduardo Aute, quien escribió su canción Hafa café tras haber visitado este "establecimiento". Y es que el Hafa es un edén, un lugar para relajarse, para sentir el placer de la brisa africana, disfrutar de un paisaje espléndido y dejarse llevar. Y si encima lo hacemos con nuestra mejor compañía, el té a la menta no tiene precio.
Ideal para compartir una tarde soleada
Aute en el Café Hafa, donde se inspiró para su canción

12.4.06

Reportaje de investigación: Teresa Herrera

Descubrimos la identidad de la mujer a la que la ciudad de La Coruña ha hecho popular en todo el mundo.

Teresa Herrera: La caridad hecha mujer

Carlos Arévalo Ferro-La Coruña

Me atrevo a decir que prácticamente nadie sabe quién fue Teresa Herrera. Lo que la mayoría de la gente conoce es el torneo de fútbol que bajo ese nombre, se celebra cada año en La Coruña y reúne a miles de aficionados al deporte rey. Fue en el año 1946 cuando se disputó el primer campeonato Teresa Herrera, y se hizo al amparo de la Junta Local de Beneficencia, que sugirió un evento futbolístico para lograr, a través de la solidaridad social, un pequeño alivio económico a los más desfavorecidos en una época de miseria como fueron aquellos años posteriores a la terrible guerra civil española. Como dato curioso, es interesante recordar que el primer partido se celebró el 31 de julio del citado año 46 y registró el resultado final de: Sevilla 3 - Athletic de Bilbao 2. Durante las primeras ediciones de este torneo, la recaudación en concepto de entradas se destinó a obras benéficas. El porqué del nombre se debe a una histórica mujer coruñesa cuya historia vamos a contarles.

Entre la historia y la leyenda
Teresa Margarita Herrera y Posada nació en La Coruña el 10 de noviembre de 1712. Fue una mujer que tuvo una vida muy difícil, su madre quedó viuda y con diez hijos, siete de los cuales morirían jóvenes. Siendo apenas una adolescente, Teresa se hizo cargo de su familia, tarea que cumplía simultáneamente con la de ayudar a indigentes y enfermos. Sus paisanos, inclinados con frecuencia a la superstición, la apodaron enseguida “Teresa dos Demos”, que en gallego significa Teresa de los demonios, porque pensaban que estaba embrujada. Esa creencia se basaba en una práctica que la joven Herrera había adoptado y consistía en recorrer de rodillas una distancia considerable desde su casa hasta la Iglesia de San Nicolás, en La Coruña, para rezar.

Todo corazón
Teresa abandonó su hogar a una edad muy temprana y se entregó el resto de su vida a luchar para ayudar a los desfavorecidos. En el año 1789, decidió donar sus bienes a la congregación de la Virgen de los Dolores para que llevase a cabo su viejo objetivo de fundar un hospital de caridad en la ciudad. Dos años más tarde, en 1791, ella misma pondría la primera piedra de dicho hospital, llamado de Los Dolores, pero la buena de Teresa ya no lo vería construido, pues las obras terminaron tres años después. Fue Teresa Herrera un entrañable ser humano, que hizo de la filantropía un modo de vida, en una época en la que la lucha por causas sociales era muy complicada. A pesar de sus orígenes humildes y de haber vivido la tristeza en su propia familia, se armó de valor y dedicó 36 años de su vida a ayudar a ancianos, enfermos y gente incapacitada. El Hospital de Dolores tiene hoy, el nombre de "Hospital Teresa Herrera" y es el núcleo principal de la atención especializada en Pediatría y Ginecología.
Casi 300 años después de su nacimiento, Teresa Herrera es toda una institución en La Coruña, su nombre lo siguen llevando eventos de todo tipo aunque lo más bonito sería mantener vivo su espíritu enseñando lo que hizo y recordando su figura a todo el mundo.
Iglesia de San Nicolás, lugar al que acudía a rezar Teresa Herrera